RECOMENDACIONES

Recordá que el ANPRALE es un área agreste de montaña.

Si vas a visitarnos, tené en cuenta estas recomendaciones a fin de prevenir accidentes o extravíos:

  • Informate sobre el nivel de dificultad del recorrido, los horarios límite de ingreso, el estado de los senderos, la indumentaria y equipos necesarios, y las condiciones meteorológicas.

  • Elegí circuitos apropiados a tu nivel de experiencia y estado físico.

  • Salí con tiempo suficiente para disfrutar la caminata y llegar con luz diurna a destino.

  • Llevá al menos dos litros de agua por persona.

  • No vayas solo, caminá siempre acompañado.

  • Tené precaución en lagos, ríos y arroyos, ya que suelen ser profundos y/o correntosos.

  • Tené en cuenta que en los sectores boscosos es frecuente la caída de árboles y/o ramas, especialmente ante fuertes vientos, tormenta o nieve.

  • Para evitar extravíos, no abandones las sendas señalizadas ni intentes acortar camino.

  • Si contratás excursiones, hacelo con guías habilitados.

RECORDÁ QUE EN LA MAYOR PARTE DEL ANPRALE NO HAY SEÑAL TELEFÓNICA.

TELÉFONO PARA EMERGENCIAS: 911

(Podés consultar las Frecuencias de VHF de los Organismos locales)

En el ANPRALE, pueden realizarse múltiples actividades que permiten el contacto con la naturaleza.

Como todo ambiente agreste, está habitado por diversos animales que conviven en forma armónica con su entorno, entre los que se encuentran los roedores. Sin embargo, algunos pueden ser portadores de enfermedades transmisibles al ser humano.

Por ello, te invitamos a leer las siguientes recomendaciones para disfrutar del entorno natural en forma segura.

MEDIDAS DE PREVENCIÓN PARA ACTIVIDADES AL AIRE LIBRE
  • Caminá siempre por los senderos habilitados. No entres a matorrales, pastizales o cañaverales.

  • No recolectes frutos silvestres.

  • Bebé sólo agua segura (potable, envasada, hervida o desinfectada). Podés desinfectar el agua agregándole 2 gotas de lavandina en 1 litro de agua y dejándola reposar 20 minutos.

  • Acampá sólo en los sitios indicados: en lugares limpios y alejados de matorrales o troncos apilados que pudieran servir de refugio a los roedores.

  • Utilizá una carpa con piso, sin agujeros y mantenela siempre cerrada.

  • Guardá los alimentos en recipientes resistentes y herméticos.

  • Lavá las ollas, platos, vasos u otros utensilios luego de utilizarlos.

  • No dejes restos de comida o bebidas al alcance de los roedores, especialmente durante la noche.

  • Al retirarte, dejá limpio el lugar. Colocá tus residuos en una bolsa resistente y llevátelos de regreso.

  • Evitá explorar lugares sospechosos de presencia de ratones, tales como árboles ahuecados, cuevas, galpones cerrados, leñeros o construcciones abandonadas.

El ANPRALE es el hogar de una gran diversidad de animales nativos, algunos de los cuales se encuentran en peligro de extinción como el huemul.

Una de las principales causas de pérdida de biodiversidad a nivel global es la introducción de especies exóticas, es decir aquellas que no pertenecen al lugar. LAS MASCOTAS COMO PERROS Y GATOS FORMAN PARTE DE LAS ESPECIES EXÓTICAS, Y SU PRESENCIA EN LAS ÁREAS NATURALES PROTEGIDAS PERJUDICA SERIAMENTE EL BIENESTAR DE LA FAUNA NATIVA Y LA INTEGRIDAD DE SUS ECOSISTEMAS.

Independientemente al estado sanitario y a su comportamiento, nuestras mascotas TIENEN IMPACTOS DIRECTOS e INDIRECTOS sobre la fauna silvestre.

 

No sólo pueden transmitirle parásitos y enfermedades que causen su mortandad, sino que a través de sus ruidos y olores provocan su ahuyentamiento, y en ocasiones el abandono de sus crías.

 

Algunas mascotas como los perros, cazan por instinto aunque estén bien alimentados o no sean considerados agresivos por sus dueños. Además, pueden lastimar y matar a otros animales, predar sus crías, comer sus huevos, etc. Incluso se han registrado ataques a ejemplares de especies en peligro de extinción como el pudú-pudú y el huemul, lo que dificulta la recuperación de sus poblaciones.

 

Las mascotas también pueden ocasionar molestias o riesgos a otras personas que visitan el área y/o a sus pobladores, o pueden enfrentarse con los animales del lugar y resultar heridos o muertos, así como contraer enfermedades contagiadas por la fauna silvestre.

 

RECORDÁ QUE LAS ÁREAS NATURALES PROTEGIDAS SON EL HOGAR DE LA FAUNA NATIVA.

Por ello si vas a visitar el ANPRALE, NO LLEVES A TU MASCOTA.

¡Cuidar nuestra fauna nativa es responsabilidad de todos!